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Terres de l'Ebre 
© Salvador Cardero
© Fons MTTE
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MuseoTerres de l’Ebre

La etnobotánica en la exposición Coleccionar pasiones y en el Jardín de La Miliana

La etnobotánica estudia la relación entre el hombre y los vegetales, e incluye las diferentes aplicaciones y usos que se derivan ya sean medicinales, ornamentales, industriales o gastronómicos. Las plantas se han utilizado por la humanidad desde sus inicios, y en la actualidad son una fuente de materias primeras, pero también de salud para muchas personas interesadas por la medicina natural. Muchos estudiosos, tanto de las ciencias sociales como de las ciencias naturales, a lo largo de los últimos años han realizado investigaciones para recopilar estas prácticas populares gracias a las que se han podido salvar y recuperar muchos conocimientos y formas de utilizar las plantas en la cura de la salud, la cocina o la artesanía.

La exposición del ciclo Coleccionar pasiones “Salvador Cardero y el grupo de Investigación Científica Terres de l’Ebre” muestra el trabajo de la etnobotánica Salvador Cardero, una actividad que le ha permitido crear un herbario con más de 1000 pliegues, reunir un amplio fondo fotográfico y recuperar y poner en práctica muchas recetas y usos de las plantas naturales con finalidades curativas, culinarias, etc, en el ámbito de las Terres de l’Ebre. La exposición se pudo visitar en el Museo de las Terres de l’Ebre hasta el mes de enero de 2017 y ahora la podéis encontrar en Ulldecona del 17 de febrero al 5 de marzo.

En Ulldecona encontramos uno de los proyectos personales y más destacados de Salvador Cardero, el Jardín de la Miliana, un espacio natural y singular concebido como una colección de plantas vivas con dos objetivos principales: convertirse en una explotación agraria de producción ecológica de plantas medicinales y crear un jardín botánico enfocado a la decencia.

El jardín ocupa una finca con una superficie total de 15.000 m2, regada con agua procedente del pantano de Ulldecona, en él se proyectaron cuatro áreas diferentes: la primera y más grande se dedica a la producción de plantas medicinales, una segunda área está dedicada a los árboles frutales, la tercera es una zona de huerto y viveros, y la última es propiamente la dedicada al jardín botánico, donde aparte de las plantas de la colección se dispone de un gran estanque donde viven las plantas acuáticas.

En este jardín Salvador cultiva y mantiene ejemplares de unas cuatrocientas especies de plantas que tienen usos medicinales, ornamentales, industriales o comestibles, lo que en conjunto podemos llamar como colección de plantas etnobotánicas. El jardín se ha nutrido a partir de la recolección de ejemplares silvestres, cuando esto ha sido posible, también de intercambios con otros jardines, de donaciones y de plantas que han nacido espontáneamente en el mismo jardín. Estas especies se han ido reproduciendo y seleccionando.

En la actualidad, este espacio, convertido en un instrumento didáctico, permite contemplar y estudiar estas plantas con usos etnobotánicos, además también hay representada una buena colección de árboles frutales, casi un centenar de ejemplares, de los cuales se intentan mantener variedades que, por su poca rentabilidad, han sido apartados de los circuitos comerciales y corren el riesgo de desaparecer. Con el objetivo de frenar esta pérdida de variabilidad genética, en el jardín se pueden encontrar nispereros, serbales, acerolos, caquis, ginkgos, fresnos de flor, altramuz del diablo, tilos, azufaifos, membrilleros, saúcos, además de variedades antiguas de manzanos, perales, ciruelos, etc.

Otra curiosidad del jardín es el diseño con forma de mandala, es decir que los parterres y caminos dibujan una figura de círculos concéntricos y caminos radiales. Esta figura está representada en diferentes culturas y religiones como la budista, la cristiana o la musulmana y parece que quiere representar el universo.

Si queréis visitar el Jardín lo podéis hacer contactando con Salvador Cardero al correo: salvacardero@gmail.com (sólo se atienden visitas de grupos con finalidades didácticas o educativas).