Patronat de Turisme de la Diputació de TarragonaDiputació de Tarragona
Terres de l'Ebre 
© J.Durrant C.Rosewarne
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RietVell

Voluntariado ornitológico

Hace ya algunos años Jamie y Carol se vinieron de Inglaterra. Ambos tenían una buena formación pero se sentían algo frustrados al intentar colocarse en el mundo laboral del medio ambiente, pillados entre la carencia de la experiencia laboral requerida para conseguir el empleo que les diera dicha valiosa experiencia. Cuando el email que mandaron a SEO/BirdLife produjo inesperadamente una plaza de trabajo voluntario en el Delta del Ebro, no dudaron en aprovechar la oportunidad.

Volaron a Barcelona con un billete de sólo ida, sin hablar castellano y con un nombre y un número de teléfono sobre un trozo de papel. Habían dejado sus empleos de jornada completa, y regalado las pertenencias que no habían podido embutir en los trasteros de los amigos. Todo lo que poseían lo acarreaban en sus mochilas.

Llegaron al Delta del Ebro una semana antes de la fecha acordada y acamparon cerca de la desembocadura del río, descubriendo casi simultáneamente los placeres y las penurias del Delta. Bandadas de sorprendidos patos colorados les sobrevolaban, fumareles cariblancos patrullaban sobre el río y los cucos llamaban de la otra orilla del río la llegada del crepúsculo. Durante horas eran el epicentro de una nube de mosquitos.

Los arrozales del Delta a primeros de mayo, muchos campos todavía secos de interminable y polvoriento ocre oscuro, no eran algo verdaderamente estimulante. Justo todo lo contrario, realmente, del primer vistazo sobre la Reserva de Riet Vell. Llegaron al atardecer, cuando algunos centenares de fumareles y decenas de canasteras se lanzaban en picado y planeaban sobre las cabezas de flamencos.

Lo más sorprendentemente singular de la multitud era el fumarel aliblanco, un visitante aquí poco común tan lejos del Oeste de Europa, donde es habitual. El ejemplar que Jamie vio fue el primer ejemplar censado en la reserva, pues llegó el mismo día que ellos dos. Tenían al principio la intención de quedarse tres meses, para luego ir a otros proyectos. Estuvieron un año completo.

El Delta sufrió la primera de las transformaciones que vieron con la inundación de los campos antes de la siembra. Los grandes espacios abiertos que rodean la finca se transformaron rápidamente de un áspero y rugoso terciopelo marrón a un espejo impoluto que reflejaba un interminable azul. Tuvieron la impresión de que la casa que habitaban estaba perdida en un océano de cielo.

Con el tiempo, fueron progresando en el conocimiento de las aves del Delta, muchas de las cuales eran nuevas a sus ojos. Incluso llegaron a familiarizarse con alguno de los ejemplares que frecuentaban los alrededores del hogar de los voluntarios. Una abubilla se acicalaba en el árbol frente a su ventana cada noche. Un martín pescador usaba a menudo la valla del jardín más cercana a la ventana de su cocina como su poste de pesca.

¿Quién podría pedir más como distracción? Vieron los primeros polluelos de aves acuáticas aventurarse fuera del nido y explorar después la laguna de Riet Vell por su cuenta. Las bulliciosas y ruidosas crías de carricero tordal trepando a lo alto de los frágiles carrizos. Observaron un zampullín adulto. Y los amables, oscuros y poco exigentes juveniles de calamón común.

También pudieron ver a un carricero común alimentando desesperadamente a un inmenso pollo de cuco.

Una tarde de agosto dirigieron la mirada al cielo, hacia el origen de un griterío discordante, para ver treinta pares de alas en contraste entre rosa brillante y negro azabache, cada par descendiendo con un flamenco hacia nuestros campos de arroz, donde claramente pretendían pasar la noche. Los ornitólogos amigos de la reserva se animaron. José, el arrocero encargado del cultivo, parecía receloso. Los treinta, por supuesto, disfrutaron de su estancia y se lo debieron contar a sus amigos en los campos de alimentación diurnos. La noche siguiente se vinieron a pernoctar más de cincuenta, y todavía más a la siguiente, hasta que se acumuló una bandada de cuatrocientos pájaros. Los flamencos no se comen las plantas del arroz, pero se pasean con unos muy grandes pies rosas. En total, seis campos de arroz tardío fueron destruidos a patadas.

La llegada de septiembre significó que en Riet Vell se ofrecían las únicas aguas abiertas someras de la zona, que fueron felizmente descubiertas por las aves limícolas migratorias que las sobrevolaron. Las primeras limícolas llegaron en masa. Jamie se paseaba hacia el observatorio cuando descubrió cientos de ellas en un campo hasta entonces vacío. Se podían realizar muy buenas observaciones de incluso las especies más pequeñas, y Jamie mejoró a diario sus aptitudes en identificar limícolas. Tuvieron un grupo de doce correlimos de Temminck, un puñado de archibebes finos y un correlimos pectoral, un raro desplazado de América, que los ornitólogos de muchos kilómetros a la redonda vinieron a avistar, pero que Jamie no tuvo la suerte de encontrar. Aunque pudo observar detenidamente una limícola que no podía identificar, y dio un buen salto en la silla cuando, al seguir sus notas, se percató de que se trataba del correlimos falcinelo, su primera rareza realmente noticiable.

Desde octubre las aves de paso se fueron hacia el sur. A pesar de que los campos en invierno permanezcan secos, se hayan marchado muchas de las limícolas y parezca que sólo quedan para ver pequeños pájaros parduzcos, el Delta es siempre bello. Abundan los pechiazules, el carricerín real y el escribano palustre pueden ser vistos justo frente al observatorio de Swarovski, y el silencio está por doquier.

Es el dominio del aguilucho lagunero y, a veces, del caprichoso avetoro. Pero sobretodo, el de los mosquiteros comunes. En el Delta en invierno los mosquiteros son omnipresentes. Jamie y Carol pudieron verlos arrancando arañas de sus telas y bebiendo en las flores.

La percepción pública general sobre la observación de aves es de que no hay nada más allá que perseguir rarezas e ir aumentando tu lista. Nada más lejos de la realidad. Tomarse el tiempo de visitar cualquier área natural regularmente y observar cuidadosamente será recompensado con fragmentos de vidas asombrosas, que suceden continuamente a nuestro alrededor, pero que sólo ocasionalmente tenemos el privilegio de presenciar.

Tanto Carol como Jamie colaboraron como voluntarios durante más de un año en la Reserva de Riet Vell, ayudando a organizar y poner en marcha muchos de las infraestructuras y proyectos que actualmente se realizan, pero sobre todo se formaron en el campo de la ornitología, la conservación y la gestión de un espacio natural, que les facilitó encontrar trabajo rápidamente. Jamie trabajó de guarda en una reserva ornitológica y después para la Irish Birdwatching Society. Carol estuvo muchos años de profesora en una escuela de educación ambiental  y ahora ha puesto en marcha un proyecto de permacultura en Francia.

(Este texto está traducido y adaptado a partir de una carta original de Jamie Durrant, como buen ejemplo de la vivencia ornitológica de los voluntarios ambientales en nuestras reservas de aves)

Ignasi Ripoll

Eventos 2015 RESERVA DE RIET VELL de SEO/BirdLife en el Delta del Ebro

4 5 de abril

Semana Santa en el Delta del Ebro

Juego de observatorios: Las aves de primavera en el Delta del Ebro

16 de mayo

Día de las Aves Migratorias 2015

Fiesta del charrán en Riet Vell
Observación de nidos , juegos sobre la migración, charla temàtica, anillamiento y otras actividades ludicas y educativas.

23 de mayo

Día Europeo Red Natura 2000

Siembra y escarda del arroz 000
Presentación de la arrozvolución para 2015 y participación en la escarda popular. Anillamientos, juegos y otras actividades didácticas en Riet Vell.

7 de junio

Arrosvolución 000 en la Semana BIO

Semana BIO
Participación colectiva en el trabajo agrícola del arrozal 000.
Menú con arroz ecológico Riet Vell en los restaurantes cercanos a la Reserva.
Juegos y actividades tradicionales por los niños.

28 de junio

Arrozvolución 000 2015, La plantada

Plantada Arrozvolución 000 2015 en Riet Vell
Fiesta agrícola participativa. Plantada popular, regata de barcos de carrizo y otros juegos.

15 de agosto (sábado)

Fiesta de la Diversidad Natural y Cultural

Fiesta con el voluntariado internacional y las tradiciones locales.
Presentación de actividades, culturas de los voluntarios, tradiciones del Delta y naturaleza de la reserva, juegos, anillamiento, introducción al arrozal, etc...